Wednesday, October 26, 2005

Derrumbando a un Coloso


Son las 8 y algo en la mañana, tranquilo me apoyo en la pared del andén del metro, lo he hecho mil veces en horas más nefastas y en situaciones mas caóticas pero aún así no puedo sacudirme la sensación de todos los dias.

La peste, la suciedad, ese pequeño sentimiento que tienes antes de vomitar, atorado en tu garganta durante todo el trayecto, amontonados como ganado, apretujado a estas personas de caras conocidas, caras cansadas, apresuradas en su carrera a ninguna parte como dice la canción Mad World. Podrian ir todos de Armani y usando colonia Carolina Herrera, no importa, se sentiría igual de mal. Viajar así es lo más deshumanizante de mi vida diaria. Esa solía ser la apertura de todo día malo (y alguno que otro bueno) que he tenido. La apertura de piernas para recibir una ya acostumbrada patada en los huevos.

Pero ahora, las cosas han cambiado, a veces paro en seco, saco una sonrisa disimulada y me digo a mi mismo: "cabrón, estás trabajando en una compañia de videojuegos" . Claro el trabajo no es tan dramaticamente diferente a otro trabajo informatico, ni es menos esforzado, al contrario, es una de las tareas más pesadas y desafiantes que hay, y eso que no me tienen haciendo nada importante. Es una metodología de trabajo estricta, que nunca se detiene, prácticamente imposible sacar la vuelta, como probablemente usted, señor lector, esta haciendo ahora mismo.

Sin embargo, estoy haciendo lo que poca gente ha logrado, vivir un sueño, algunas personas ni siquiera tienen sueños, lo unico que toma es un segundo. Desde aquel momento hace ya mas de diez años en el que mi padre me compro un Atari 2600 y vi a un monton de pixeles bateando una pelota cuadrada, eso fue, eso bastó, lo tenía, era mío, esto sera lo que haré de mi vida.

En Shadow of the Colossus, el juego en el gasto mi poco tiempo libre de ahora, manejas a un pequeño tipo que tiene la imposible misión de destruir a los gigantes, los colosos, por tan solo una oportunidad de que los dioses traigan a su amada de vuelta a la vida. Mas allá de la belleza de este juego en particular(el cual es una obra maestra, pero hay mejores lugares que este para que lo comente en detalle), el mensaje que transmite es igualmente poderoso: incluso el más pequeño puede derribar a un gigante, usando astucia, habilidad y trabajo duro.

Contar todas las desventuras de nuestros caminos tomaría 100 blogs, asi que es seguro que podrán leer mucho más.

- Cach

PD: No odian esos malditos comentarios automaticos spammeadores?

0 Comments:

Post a Comment

<< Home